¿Qué te apetece cambiar?
El corte también se piensa para casa
El mejor punto de partida es cómo llevas el cabello de forma habitual. La textura, el volumen y el tiempo que dedicas al peinado ayudan a decidir el largo y la distribución de las capas.
- Revisamos la forma y el movimiento natural.
- Hablamos del acabado que puedes mantener.
- Explicamos el uso de herramientas y productos de peinado.
Antes del color, tu historial
Coloraciones anteriores
Tu base actual
Rutina de cuidado
Mantenimiento posible
Un acabado que puedas repetir
Al terminar, revisamos contigo la forma y el movimiento. Te explicamos cómo secar las zonas que lo necesitan, cuándo usar protección térmica y qué gestos pueden facilitar el peinado.
Si preparas una celebración, dinos la fecha, el estilo y los accesorios previstos para valorar el servicio con antelación.
Empieza por contarnos tu idea
Un corte de mantenimiento y un cambio de estilo requieren tiempos distintos. Dinos qué llevas ahora y qué buscas para organizar tu cita.
Resolvemos tus dudas
No hace falta llegar con un corte decidido. Puedes traer referencias y explicar qué quieres mantener o cambiar; la textura y tu rutina nos ayudan a concretar una forma que tenga sentido para ti.
Sí, puedes solicitar ambos al reservar. Indica qué tipo de color llevas y si quieres un cambio importante para que podamos valorar el tiempo necesario antes de confirmar el horario.
Nos ayuda conocer los tintes y decoloraciones previos, los tratamientos recientes y el tono que buscas. La valoración presencial permite revisar el estado real del cabello y comentar las posibilidades.
Facilita la fecha, la hora a la que necesitas estar lista y el estilo que te gustaría llevar. Si vas a utilizar tocado u otros accesorios, coméntalo al reservar para tenerlo en cuenta.
Depende de la forma elegida, del crecimiento y de cómo quieras conservar el acabado. Durante la visita te orientamos sobre señales de pérdida de forma y sobre cuándo revisar el corte.